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Depresión Córdoba

Depresión - Psicólogo CórdobaHablar de depresión Córdoba implica, principalmente, hablar de tristeza, apatía, anhedonia, desesperanza, decaimiento, irritabilidad, sensación subjetiva de malestar o impotencia frente a ciertas exigencias de la vida. La tristeza es un sentimiento que está presente en algún momento de la vida de todas las personas, al igual que la alegría y el placer. Esta tristeza no tiene porqué ser patológica, pero en algunas ocasiones puede llegar a serlo para ciertas personas.

Cuando en un determinado momento de la vida el estado de ánimo de una persona sufre sentimientos severos y prolongados de tristeza o síntomas relacionados que afectan a su capacidad para relacionarse con otros, trabajar o afrontar el día, la tristeza se convierte en una enfermedad, depresión. Aunque la palabra “depresión Córdoba” es utilizada en infinidad de ocasiones, es importante no confundir un trastorno depresivo con episodios de tristeza circunstanciales dado el ritmo de vida de la sociedad actual, en la que somos vulnerables a la soledad, el rechazo, o las dificultades económicas. Puede observarse como en los cambios estacionales surgen algunos síntomas relacionados, de forma directa o indirecta, con el trastorno depresivo, por ejemplo, la “depresión primaveral” es el nombre que recibe el breve episodio depresivo que muchas personas padecen. A la hora de detectar cuál es el problema y la gravedad del mismo es importante hacer una evaluación en profundidad en la que se obtendrá información sobre las relaciones familiares y sociales, la salud, el ocio y la vida profesional o académica de la persona. Factores de riesgo El desarrollo de una depresión Córdoba depende de un amplio grupo de factores de riesgo, sin que hasta el día de hoy haya sido posible establecer la relación entre cada uno de estos factores.

 

FACTORES DEPRESIVOS CÓRDOBA

– En primer lugar podríamos mencionar los factores depresivos Córdoba (sociales y personales).

 En mujeres, la prevalencia de los trastornos depresivos es mayor, desde la adolescencia hasta la edad adulta. Sin importar la región del mundo, la raza, etnicidad o la clase social, las mujeres tienen casi el doble de probabilidad de sufrir depresión que los hombres. Se sospecha que en la vida de una mujer se dan una serie de factores únicos que tienen un papel fundamental en la depresión. Hoy en día la investigación se centra en explicar estos factores, donde se incluirían: factores depresivos Córdoba por causas reproductivas, hormonales, genéticos, biológicos; el maltrato y la opresión; factores interpersonales; y factores psicológicos y de personalidad.

 Las enfermedades crónicas físicas. Se ha descrito una asociación entre migraña y depresión, de manera que los pacientes con depresión mayor presentaban mayor riesgo de sufrir migraña y viceversa. .También, la presencia de enfermedades cardíacas y diferentes patologías endocrinas (como la diabetes, el hipo o hipertiroidismo) parecen aumentar el riesgo de sufrir depresión, convirtiéndose en factores depresivos Córdoba.

 Los rasgos neuróticos de la personalidad se asocian con ciertos casos y recaídas de depresión mayor y probablemente, aumentan la probabilidad de desarrollar depresión ante las situaciones difíciles de la vida. También se asocian a otras formas de psicopatología, especialmente con los trastornos de ansiedad.

 Dentro de las circunstancias sociales se podría destacar el bajo nivel económico y la situación laboral. Las personas desempleadas y de baja laboral presentan depresiones con una mayor frecuencia.

 El estado civil de una persona (soltero, divorciado o viudo) parece relacionarse también con una mayor probabilidad de desarrollar depresión.

– Factores cognitivos: La investigación sobre este aspecto está guiada principalmente por el modelo de Beck. Como claves en el desarrollo y mantenimiento de la depresión podríamos señalar los esquemas negativos, pensamientos automáticos, distorsiones cognitivas y creencias disfuncionales, la reactividad cognitiva hacia los eventos negativos, el estilo rumiativo de respuesta y los sesgos atencionales.

– Factores familiares y genéticos: los descendientes de pacientes con depresión se considera un grupo de riesgo para el desarrollo posterior de una depresión. Si bien es cierto, de estos estudios familiares por sí mismos no se puede establecer qué cantidad de riesgo viene dado por los factores genéticos y qué cantidad viene del ambiente familiar compartido.

Depresión y suicidio. Se podría afirmar que las dos principales causas de la depresión son, por un lado, la ausencia de esperanza u optimismo ante lo que pueda pasar en un futuro, y, por otra parte, la pérdida del interés o del placer ante ciertas actividades de la vida. Estos dos factores sumados a la tendencia de las personas con depresión a centrarse más en los aspectos negativos de la vida, provocan que la persona con este problema no pueda concebir un futuro y, por lo tanto, se plantee su propia muerte. Es en ese justo momento cuando se comienzan a generar ideas suicidas. Tipos. Dentro del actual manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM V) se incluyen diferentes tipos de trastornos depresivos:

– Trastornos de desregulación destructiva del estado de ánimo (diagnostico entre los 6 y los 18 años): Crisis de cólera graves y recurrentes con duración desproporcionada a la situación que lo provoca.

– Trastornos de depresión mayor (episodio único/ episodio recurrente)

– Trastorno depresivo persistente (distimia): Es un tipo crónico de depresión en el cual el estado de ánimo de una persona está regularmente bajo. Sin embargo, los síntomas no son tan graves como con la depresión mayor

– Trastorno disfórico premenstrual: afección en la cual una mujer tiene síntomas de depresión graves, irritabilidad y tensión antes de la menstruación. Estos síntomas son más intensos que los que se observan con el síndrome premenstrual.

– Trastorno depresivo inducido por sustancias/ medicamentos: trastorno depresivo provocado por los efectos fisiológicos directos de una sustancia. – Trastorno depresivo debido a afección médica.

– Otro trastorno depresivo especificado.

– Trastorno depresivo no especificado: La persona que muestra síntomas de depresión que no se pueden clasificar en ninguna de las otras categorías específicas de la depresión. Dentro de estos mencionaremos los criterios diagnósticos del trastorno depresivo mayor, ya que es el más grave de los mencionados más arriba. Trastorno depresivo mayor A. Cinco (o más) de los siguientes síntomas han estado presentes durante el mismo período de 2 semanas, que representan un cambio respecto a la anterior, por lo menos uno de los síntomas debe ser (1) estado de ánimo depresivo o (2) pérdida de interés o placer.

Nota: No incluir los síntomas que son claramente atribuibles a otra condición médica. (1) Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día según lo indica el propio sujeto (por ejemplo, se siente triste, vacío, sin esperanza) o la observación realizada por otros (por ejemplo, parece lloroso). (Nota: En los niños y adolescentes, el estado de ánimo puede ser irritable.) (2) Marcada disminución del interés o placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u observan). (3) pérdida de peso significativa sin hacer dieta o ganancia de peso (por ejemplo, un cambio de más del 5% del peso corporal en un mes), o disminución o aumento del apetito casi todos los días. (Nota: En niños hay que valorar el fracaso para hacer la ganancia de peso esperada). (4) insomnio o hipersomnia casi todos los días. (5) Agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable por los demás, no meras sensaciones de inquietud o de estar enlentecido).
(6) Fatiga o pérdida de energía casi todos los días. (7) Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi cada día (no sólo remordimiento o culpa por estar enfermo). (8) Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una observación ajena). (9) Pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.

B. Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro en las áreas sociales, ocupacionales, u otras importantes del funcionamiento.

C. El episodio no es atribuible a los efectos fisiológicos de una sustancia o a otra enfermedad médica. Nota: Criterios de A-C representan un episodio depresivo mayor.

Nota: Las respuestas a una pérdida significativa (por ejemplo, pérdida, ruina económica, las pérdidas por un desastre natural, una enfermedad grave o discapacidad) pueden incluir los sentimientos de intensa tristeza, reflexión sobre la pérdida, insomnio, falta de apetito y pérdida de peso señalados en el Criterio A, que puede parecerse a un episodio depresivo. Aunque tales síntomas pueden ser comprensibles o se consideren apropiados para la pérdida, la presencia de un episodio depresivo mayor, además de la respuesta normal a una pérdida significativa debe ser considerado cuidadosamente. Esta decisión requiere inevitablemente el ejercicio del juicio clínico basado en la historia del individuo y las normas culturales para la expresión de angustia en el contexto de la pérdida.
D. La aparición del episodio depresivo mayor no se explica mejor por un trastorno esquizoafectivo, esquizofrenia, trastorno esquizofreniforme, trastorno delirante, u otro del espectro esquizofrénico especificadas y no especificadas y otros trastornos psicóticos.
E. Nunca ha habido un episodio maníaco o un episodio de hipomanía.

Nota: Esta exclusión no es aplicable si todos los episodios maníacos o hipomanía son inducidos por sustancias o son atribuibles a los efectos fisiológicos de otra enfermedad médica