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Quiero contarles mi experiencia:
tengo 22 años y recuerdo que empecé a tener problemas de ansiedad y depresión antes de los 12. Todos mis pensamientos eran negativos, me daba pánico pensar en el futuro, me sentía constantemente vigilada, entre otras cosas.
Llegué a tal punto de que me hiperventilaba y me desmayaba. Mi cerebro me tenía controlada. Fuí a muchos psicólogos pero con ninguno progresé hasta que di con el Psicólogo Luis Alonso. El cambio que ha dado mi vida ha sido enorme porque he aprendido a ver y pensar las cosas de otra forma.A lo que antes le daba mil vueltas ahora ya no me preocupa.. es como “oir llover…y todo esto en menos de un año.
Solo puedo darle las gracias, no ha sido fácil pero nadie dijo que lo fuera.




No tengo palabras para transmitir lo que siento por este señor. Desde mi perspectiva y mi vivencia, es el mejor con mucha diferencia y que conste que desde hace 20 años que murió mi madre, he visitado a más de uno. No se limita a escuchar, te hace pensar y mucho, te escribe en su pizarra con ejemplos, todo lo que no entiendes.Os lo recomiendo 100%. Conmigo ha hecho un milagro.




Hace casi un año tenía claro que el rumbo que estaba tomando mi vida no era el adecuado ni el saludable y que quería cambiar, pero no podía sola. El objetivo estaba claro, solo me faltaba buscar cómo hacerlo. Barajé varias opciones. Podía ir al médico y decirle que estaba muy deprimida y que no tenía ganas de hacer nada, pero seguramente me mandaría medicación y mis problemas seguirían estando (no hay pastillas mágicas para ello). Podía también comprarme un libro de autoayuda de los más vendidos y escrito por algún psicológico conocido, sin embargo, la apología de la felicidad como algo a perseguir y que debe pasar por la negación o evitación de experiencias dolorosas, no se relacionaba a cómo entendía la vida. La mejor opción que encontré fue buscar un buen profesional de la psicología. Así es cómo decidí asistir al Centro de Psicología Luis Alonso Echagüe. Mi experiencia la puedo definir como un “desaprender” para después construir una etapa en mi vida donde el bienestar solo depende de mí. Me ha ayudado a ser la persona que quiero ser, a partir de mis valores. Me ha beneficiado en todas las áreas de mi vida (ámbito familiar, laboral, amistad, ocio, etc.). Si algo tendría que decirle a una persona que se encuentra mal es que nunca es tarde para darse esta oportunidad y que el centro que menciono es muy recomendable.




Hola soy enferma de TOC. Y me estoy tratando en el centro de psicología de Luis Alonso, es el psicólogo que me trata y solo puedo decir cosas buenas sobre el centro y sobre él.  Es un buenísimo  profesional muy humano y muy buena persona. Tienes que empezar reconociendo que tienes un problema, muchas ganas de que toda esa pesadilla se acabe, y trabajar junto al psicólogo en las terapias, aprendes un montón y te ayuda a aliviar esa desesperación que en ese momento sientes. Yo estaba muy mal en realidad no tenia vida, mi vida era un ritual y no pensaba en nada más, y te puedo asegurar que se sale, y que tu vida vuelve a ser normal, yo ahora estoy muy bien.
Si mi testimonio, resumido te puede ayudar encantada de haberlo hecho.




Mi opinión sobre Luis:

El trabajo que ha hecho y está haciendo conmigo no solo ha cambiado mi vida sino la de mis seres más queridos. Ha conseguido enseñarme a ser feliz. Hace un tiempo, antes de empezar a trabajar con ellos no podía imaginar que todo cambiaría tanto en mi vida. Ha sabido despertar en mi todos los valores que necesitaba y la seguridad en mi mismo que desconocía. Por todo ello y mucho más solo tengo palabras de agradecimiento a los profesionales de este centro, de todo corazón. Muchas gracias por mostrarme el camino para ser tan feliz.




No siempre es fácil admitirlo. Algo no va bien, algo falla, algo ya no está en su sitio o simplemente todo está del revés.

No siempre es fácil admitirlo pero tal vez sea la mejor decisión de la vida y con suerte, uno de los pasos más firmes.

Yo sabía que algo no iba bien, me costaba trabajo dormir por las noches, absolutamente todo me parecía un mundo y contradictoriamente nada tenía ni sentido, ni lógica… comencé a romper rutinas, a transformar los días en noches y las noches en días. Comencé a cerrarme y a encerrarme en mi misma, comencé a tener miedo y cuando menos quise acordar allí estaba, remando contracorriente. Pero por suerte, encontré y conocí a Luis. Llevo  un año con él y cada vez que entro y salgo de la consulta agradezco el haberme dicho a mi misma: aquí pasa algo, esto no va bien, creo que tengo un problema. En mi caso, muchos psicólogos con anterioridad  me habían diagnosticado tanto trastorno de ansiedad acompañado de principio de agorafobia, así como depresión, estrés e incluso instinto suicida. Por lo que su solución no fueron más que un chorro de pastillas o fármacos. Pero por suerte o por desgracia, no creo en el trabajo fácil o no creo que el trabajo fácil de beneficio alguno, por lo menos a largo plazo. En consecuencia decidí luchar por mi y por mis ganas de querer estar mejor y a día de hoy, doy mil gracias por ello.

Luis me ha apoyado, ayudado y enseñado desde el primer momento. Y tanto él como yo hemos apostado desde el principio por el trabajo duro y personal como único método de seguir adelante.

Cuando pienso cómo era mi vida hace un año, en cómo me enfrentaba a las cosas, en la importancia de más que les daba, en cómo dejaba que éstas me afectaran. Sólo puedo creer que en mi caso, el trastorno de ansiedad, no ha sido más que una llamada a la puerta, ha sido un aviso de que así no debía de seguir y todo ello lo he visto y lo he aprendido sesión tras sesión.

No te conozco, es cierto, yo también leí muchísimos foros, comentarios, etc… antes de acudir a un psicólogo, pero créeme, no siempre es fácil admitirlo “tengo un problema” pero el día que lo hagas será el primer paso para estar mejor, será el primer paso de un largo camino del cual estarás orgulloso el día de mañana y con toda franqueza y de corazón, no encontrarás a nadie mejor que pueda acompañarte que Luis.

Un abrazo enorme y mil ánimos porque como yo siempre me digo: “los avances se producen porque uno está aterrado y jamás se rinde”.




Muy agradecido por la profesionalidad y ayuda recibida para superar la situación problemática que estaba viviendo. Sin duda recomendaría a Don Luis Alonso.




Mi experiencia por la consulta de Luis ha sido muy positiva. Llegué con una pauta obsesiva a la Clínica que me condicionaba duramente la vida. El trato durante las primeras semanas de terapia me suavizó el daño que provocaban los pensamientos reiterados y negativos. Al cabo de tres meses estos pensamientos no condicionaban en nada mi día a día, hasta el punto de desaparecer y recordarlos como una anécdota más.




Buenas tardes Luis,

este correo no es para contarte que hoy he podido dormir sola (que de hecho ahora me encanta) o que he conseguido estar más de dos horas en mi casa sin querer gritar o encerrarme en mi cuarto. Sino para agradecerte la ayuda que me diste. Recuerdo cuando contacté contigo. Estaba desesperada y ya no creía en nada, pero decidí probar. Me atendiste el primer día, que yo era un mar de lágrimas y salí de tu consulta más tranquila que nunca. Lo que más me gusta de tu forma de trabajar, cosa que no he encontrado en NINGÚN psicólogo que he conocido es que yo te cuento mis inquietudes escribiendo, que es como realmente sé expresarme, y tú aprovechas toda la hora de la consulta en explicarme el por qué de mis preocupaciones y cómo debo afrontarlo. Es decir, en tu consulta no se pierde tiempo explicando todos los problemas, como suele pasar en la mayoría de los casos, sino que empleas esa hora entera para ayudar a tu paciente. Me gustó tu forma de abordar mi problema. No eran las tonterías que escuché en otros psicólogos como “si te da miedo ir sola por la calle, ve sola por la calle”. Lo cual era imposible para mí y por eso estaba allí. Tú me explicabas todo lo que me pasaba por la cabeza, cómo estaba funcionando mi cerebro, por qué yo actuaba así y lo absurdo que era. Que, para mí, es la mejor manera de superar una agorafobia. El material que utilizabas para explicarme cómo funcionaba mi fisiología ante un pensamiento que me creaba ansiedad. A vivir el presente como forma de hacer desaparecer la ansiedad, que no es más que una preocupación absurda por el futuro (aún recuerdo mi cara cuando me hiciste la pregunta de cuándo fue la última vez que me duché o qué desayuné hace tantos días) .

Me devolviste mi independencia y te estaré eternamente agradecida.

Un abrazo 




Mi experiencia con Luis fue muy fructífera…llegué perdido y me ayudó a encontrar otra vez mi camino.